David de Miranda dicta una lección de torería, pundonor, quietud y magisterio en Santisteban del Puerto
- hace 3 horas
- 3 Min. de lectura

David de Miranda se erigió en el gran triunfador de la tarde tras firmar una actuación de enorme dimensión artística y gran calado torero frente al encierro de Guadalmena. El diestro onubense impuso su temple, firmeza y capacidad lidiadora ante un lote falto de fuerzas y de compleja condición, cuajando dos faenas de mérito sobresaliente cimentadas en la suavidad, el mando y un valor sereno que conectó plenamente con los tendidos. Especial relieve alcanzó su labor al segundo de la función, al que enseñó a embestir a base de paciencia y poder, dejando naturales largos y de exquisita traza antes de rubricar su obra con una contundente estocada que puso en sus manos las dos orejas y una fuerte petición de rabo. En el quinto volvió a dejar patente su profundidad y compromiso, rozando nuevamente el triunfo grande en una tarde donde David de Miranda reafirmó su gran momento y su creciente peso dentro del escalafón.

2° David de Miranda. Al segundo ejemplar de la ganadería de Guadalmena le faltaron fuerzas desde su salida, lo que impidió el lucimiento de David de Miranda en un sobrio recibo capotero de tanteo. Tras un tercio de varas donde el astado mostró violencia y tendencia a las querencias, y un solvente tercio de banderillas, el diestro estructuró una importante labor muleteril; comenzó sacando al toro a los medios con poder, para después ligar por el pitón derecho con largura a pesar de la sosa condición. Al natural, David de Miranda firmó dos tandas de trazo largo, asentado y con suma suavidad, extrayendo una faena de mucho mérito a base de firmeza, enseñando a embestir al animal y aguantando con las zapatillas clavadas en el albero las peligrosas miradas del astado. El epílogo de la labor llegó en todo lo alto con una ajustada serie de manoletinas y una estocada entera que puso el broche a una meritoria actuación. 2 orejas con petición de rabo.
5° David de Miranda. El quinto de la tarde fue un ejemplar de la ganadería de Guadalmena al que David de Miranda recibió con un saludo capotero de muchísimo gusto, encauzando con temple las primeras embestidas. Tras un tercio de varas donde el astado cumplió sin excesos y un lucido tercio de banderillas, el diestro inició la faena de muleta con las zapatillas asentadas en el albero para llevarse al toro a los medios con mando y torería. Sobre la mano derecha estructuró tandas de una suavidad y un temple exquisito, pasándose los pitones muy cerca de la taleguilla, para después dosificar al natural la medida condición de un astado justo de fuerzas. David de Miranda consiguió gustarse y romper la faena a base de quietud y cercanías, aguantando con un valor seco en terrenos comprometidos que puso a los tendidos a sus pies. El epílogo por ajustadas manoletinas dio paso a un bache con los aceros, dando la vuelta al ruedo tras dos pinchazos, una estocada entera al tercer intento y una fuerte petición de oreja.
David Galván dejó una notable impresión en su paso por la tarde gracias a dos actuaciones de distinto resultado, pero de idéntica profundidad y pureza. El gaditano abrió plaza cuajando una faena templada y de gran firmeza ante un ejemplar de Guadalmena al que entendió desde el inicio, ligando muletazos de mérito y rubricando su obra con una rotunda estocada que le valió las dos orejas. En el cuarto volvió a evidenciar su concepto clásico y personal del toreo, firmando pasajes de gran expresión y hondura, especialmente al natural, aunque el desacierto con los aceros terminó por enfriar un triunfo que parecía seguro. Ovación.
Samuel Navalón dejó patente su ambición y firme concepto del toreo en una tarde de importante dimensión artística frente al encierro de Guadalmena. El joven diestro destacó por su quietud, temple y capacidad para mantener la intensidad de sus faenas tanto sobre la diestra como al natural, conectando con fuerza con los tendidos desde sus vibrantes inicios de rodillas. Especial mérito tuvo su actuación ante el sexto, un astado de condición deslucida al que logró someter a base de firmeza y cercanías, firmando pasajes de notable calado antes de rubricar su entrega con el acero. Dos orejas -oreja en cada toro- en el conjunto de la tarde refrendaron una actuación seria y de gran proyección.
FICHA DEL FESTEJO
Sábado 23 de mayo
Plaza de Toros de Santisteban del Puerto (Jaén)
Corrida de toros.
Toros de Guadalmena
DAVID GALVÁN; Dos orejas y ovación.
DAVID DE MIRANDA; Dos orejas y vuelta al ruedo tras aviso.
SAMUEL NAVALÓN; Oreja y dos orejas.




Comentarios